lunes, 19 de marzo de 2012

Los 5 sentidos

Hijo: El mundo se conoce a través de ciertos mecanismos interesantes del cuerpo a los que comunmente llamamos "sentidos". Hay 5: El tacto, el olfato, la vista, el oído y el gusto. Hay un sexto según una pelicula de miedo con Duro de Matar pero eso es para otra charla.
La cosa es que a través de los sentidos vas a conocer todo lo que te rodea y son muy importantes, y te voy a contar porque.
(Sigue después de la foto)
La vista: Ver es una de las cosas mas lindas del mundo. Los colores, las formas, los brillos, las sombras, los movimientos de las cosas, son increíbles de percibir a través de nuestros ojos. La capacidad de ver es la que más me gusta, y creo que en la vida de un nene como vos es la mas importante: Las cosas que vas a ver por primera vez en tu vida mas temprana provocan una sensación que nunca va a volver. Yo hoy, con 30 años, espero todo el tiempo que algo me resulte sorprendente a los ojos.
El Olfato: Yo soy el peor "oledor" del mundo: no distingo un perfume de otro, huelo comida y siempre pienso que es guiso, y adoro tu olor bebé vomitado. Pero siempre recuerdo ciertos aromas que cuando por alguna casualidad vuelvo a sentir, evocan ciertos momentos que son únicos. Ya vas a aprender lo que es el olor a "casa de la Nona", a "escuela primaria", a "verano divertido". Es lo más.
El tacto: Tocar, sentir con los nervios de la punta de los dedos, es una sensanción increíble. Creo que este sentido va a tener un mejor uso cuando empieces a salir con chicas. Sabélo.
El gusto: Es muy dificil encontrar esos sabores que te resulte unicos, favoritos. Pero vas a ver que te va a encantar reconocer los sabores de las comidas más comunes que prepara mamá, o a la leche chocolatada que papá te haga antes de salir a jugar al patio los sábados a la mañana.
El oído: Es muy divertido escuchar cosas. Reconocer el auto de papá cuando va llegando por la esquina, oír musica que te guste, ir al cine y que en sonido te sumerja en la aventura.
Vas a ver que cuando los años vayan pasando, y llegues a los 30 como yo, los sentidos cada vez se van volviendo algo más "trivial", algo a lo que no le das la merecida atención como para descubrir cosas nuevas. Es muy dificil. Yo recién descubrí a ver cosas nuevas, a oír ruiditos que nunca habia escuchado, a saborear algo rico aunque no sea comida, a oler algo que por mas asqueroso que huela me parece exquisito, a tocar algo tan suave como nunca toque en mi vida fue cuando por primera vez te vi moviendo los brazos adentro de esa incubadora en la maternidad, cuando te escuché llorar por primera vez pidiendo teta, cuando te di besitos en ese cachete sabrosón que tenés, cuando olí tu remera vomitada de leche (asqueroso, lo se), cuando te acaricié por primera vez esa cabeza llena de pelo finito y suave.
Espero que sepas aprovechar todos y cada uno de los beneficios que los sentidos te proveen para conocer tu mundo y las cosas que te gustan: leer comics, ver peliculas, comer pizza, escuchar canciones de cuna, oler la comida recién hecha por mami, tocar tus juguetes, mirar el cielo, sentir calorcito, y hasta oír los retos de papá si te portas mal. Todo eso es fascinante. Ya vas a ver.
Te quiero: Papá.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Un hincha de San Lorenzo que vivía en la Boca

Creo fervientemente que una parte importante del tiempo lúdico que un nene necesita debe ser ocupado por la lectura, aún cuando todavía no sepa leer, creo que los papás debemos ser los encargados del relato: contar cuentos antes de dormir es la forma mas común.
Desde chico me interesé por la lectura en el formato que fuera, los cómics ocuparon el espacio mas grande, eso seguro. Uno de los recuerdos mas cercanos a la "literatura" fueron unos extraños y viejos libros de tapas color verde en casa de mi abuelo materno (libros que pertenecían a mi vieja y mis tios de chicos) con fabulas de Andersen, Perrault, los Grimm y algunos otros relatos que me eran totalmente nuevos. Los que mas recuerdo eran uno llamado El Dragon Rojo (Todavía tengo ese libro, lo pueden ver en la foto que ilustra estas lineas), y otro algo asi como La Flecha Envenenada, ambos con dibujos de lo mas extraños pero interesantes, que casi daban miedo a un nene de poco mas de 5 o 6 años.
La cosa es que apenas aprendí a escribir empecé a redactar mis propias historias. Al principio aventuras de He-Man que se me ocurrían mientras jugaba a los muñecos. Después, un poco mas largo, agarre un cuaderno al que le quedaban unas 10 hojas y escribí una historia de como Belgrano y San Martin se conocían, peleaban, y Don José mataba en duelo al creador de la Bandera. Fue mi primer "libro". Se lo regalé a mi Nona.
La aventura de un James Bond argentino, y un relato de amor lo mas bizarro donde un hincha de San Lorenzo, que vivía en la Boca, se enamoraba de una chica que estaba de novia con un hincha bostero. También había duelo al final, muerte del villano, y la feliz pareja se unía en un besito. Todo esto sin haber superado los 9 años.
Al día de hoy escribo, y estoy en proceso hace un par de años de una novela inacabable.
Cuando mi mujer y yo nos enteramos que estábamos embarazados lo primero que pensé fué: "Tengo que escribirle algo", y me largué a la tarea de escribir cuentitos donde le quedará una enseñanza a mi hijo, donde el fuera el protagonista exclusivo y héroe de la historia, lo que me parecía un regalo excelente, único y exclusivo. Los llame: "Las aventuras de Bruno, el niño aventurero". Los dos primeros que escribí (uno basado en un relato de Conan, otro en el origen del Hombre Araña y Superman) son demasiado largos y hasta quizá un poquitin pretenciosos, hasta para un nene de edad avanzada, asi que bajé un cambio un día y escribí esto que les muestro a continuación. Es un cuento cortito, con una premisa simple, que solo me interesa que sirva de "enseñanza" para un nene chiquito. Y creo que de cierta forma, funciona. Espero que les guste.

Bruno, corredor de autos

Rojo, amarillo y… ¡Verde! ¡Largaron!.
El auto rojo conducido por Bruno, el gran corredor de autos de carrera, rápidamente se pone al frente dejando a los otros contrincantes a mucha distancia.
Bruno acelera y dobla en una curva a gran velocidad, ni el mismísimo “Rayo” Mcqueen podría hacer lo que él hace en una pista de carreras.
Un auto verde, con el número 5 en el frente se acerca a gran velocidad. Bruno aprieta el volante, da giros cortitos para hacer zigzag e impide que el auto lo sobrepase, acelera más y de nuevo lo deja atrás sin mas problema.
Entrando en la zona del bosque, con camino de tierra y piedritas… ¡Pum! Una goma del auto pincha y Bruno se ve obligado a frenar al lado de la pista. Unos segundos después la cola de autos de sus contrincantes pasa a toda velocidad. Bruno está triste y muy enojado con su auto, él estaba seguro de ganar. Llama por radio a su mecánico, que resulta también es su papá, quien viene al rescate al poco rato.
Bruno lo vé y se alegra: “Papá, que bueno que llegaste”, le dice contento.
“¿Qué pasó Bruno?” le pregunta su papá-mecánico.
“Pinché una goma” le responde Bruno, el gran corredor, “pero ahora que estás acá podemos sacar una de las ruedas de tu camioncito y ponérsela a mi auto de carreras así puedo seguir, ¡todavía puedo ganar!”.
“Pero eso sería hacer trampa Bruno, y eso está muy mal. Deberías arreglar “TU” rueda”, papá-mecánico siempre sabía que decir.
Bruno se enojo pero después de pensarlo puso manos a la obra para arreglar “SU” rueda, ya que su papá-mecánico no iba a hacer la trampita que Bruno quería.
Demoraron un ratito, poco más de un minuto, en parchar la goma con cinta, inflarla y que Bruno el corredor pueda seguir la carrera, mientras contaban chistes y se hacían bromas. Bruno se dio cuenta de que estar con su papá arreglando algo era más divertido que ganar cualquier carrera.
Bruno se subió al auto, se ajustó el casco, arrancó y antes de salir le dio las gracias a su papá-mecánico.
Bruno llegó al final de la carrera cuando ya había terminado, pero aún así todo el público que estaba esperándolo lo aplaudió con mucha fuerza.
Y así Bruno, el gran corredor de autos de carrera, aprendió que estaba mal hacer trampa, que uno debe resolver sus propias cosas, y que ganar no era tan importante, sino llegar a la meta.
Después de terminar, se fue a tomar la leche con su mamá y le contó la gran aventura que es correr una carrera y aprender a ganar sin llegar al final en primer lugar.

viernes, 2 de marzo de 2012

Ser Papá no es joda!

La verdad es que estos últimos días me di cuenta de cuanto la llegada de un hijo, te cambia la vida.

Bah, me corrijo. No te “CAMBIA” la vida, como si cambio fuera algo radical, terrible, o rotundo.

La verdad es que si: Ya no puedo ir al cine cuando quiero porque tengo que volver a casa a cuidar un nene, ya no puedo gastar plata en muñecos y libros porque si porque ahora tengo que comprar pañales, ya no puedo estar toda la noche jugando a la play porque simplemente el cerebro no aguanta ya que la noche anterior estuve despierto la mayor parte del tiempo porque al niño se le ocurrió que las 3 de la mañana era la mejor hora para estar con los ojos abiertos y hacer sonrisas porque sí.

Muchas veces escucho gente que dice que el tener un bebé “te cambia la vida” y te priva de hacer ciertas cosas, como si eso fuera el fin de la independencia, la libertad o lo que sea. Pues no saben lo que se pierden.

Yo cambio todas las pelis del mundo, todos los muñecos de las Tortugas Ninja, todos los libros de Stephen King del planeta, solo por estar 5 minutos con él, verlo sonreír o patalear a llanto puro a las 4 de la matina.

Cuando decidimos tener un hijo (o buscarlo) con mi amada esposa, no sabíamos que que nos ibamos a enfrentar. Pero se que no cambiaríamos esto por nada.

La cosa esta en no dejarse acaparar por los caprichos (O no “caprichos”, un bebé de 2 meses no tiene “caprichos” sino necesidades: de comer, de calor, de estar en brazos), sino saber pilotear la situación para no cambiar nuestras vidas y vivir pendientes de él abandonando nuestras costumbres, gustos o pasiones. Hay que buscar los espacios: cuando duerme, cuando esta tranquilo, cuando uno lo tiene y el otro esta libre, se puede uno escapar e ir a jugar a la Wii un rato.

Aún asi vas a ver, cuando seas papá, que en los momentos en que duerme, en que esta tranquilo, o que el otro lo tiene, solo vas a querer mirarlo dormir, hacerle caras cuando esta tranquilo, o acompañar a tu mujer mientras le da la teta. Es lo más lindo del mundo.

Las peliculas van a seguir estando ahí, los joysticks van a esperar a que uno tenga un rato libre, y los libros no se borran en el tiempo en que uno no los lee.

Y sino hagan como yo y mientras lo tienen en brazos se clavan un capitulo de Spartacus o chatean mientras Él esta de recostado de pancita en tus rodillas.
La cosa está en aprender los trucos. Sino a este juego no lo vas a poder pasar a la final. Y solo te queda la vida cero. Aprovechala. Aprovechala a full. Acá no hay "Continues".



GAME OVER.