domingo, 1 de abril de 2012

¡Me falta un Robin!


¡Quiero mi Robin! O me hago malo...
Pucha che, que feo es no estar con él a cada rato.
Mi querida esposa y mi amado hijo se fueron unos días a Cafayate, Salta, y me falta una parte.
Creo que si me cortaran el brazo no me sentiría tan triste como me siento ahora.
Y aburrido!!!
Es la primera vez que nos separamos tantos días y va a ser la última. Lo prometo por la vida de quien sea.
Solo eso. Me falta mi Robin.
Quería expresar mi insatisfacción de no tener a mi hijo acá conmigo este finde largo.
No hay cosa que lo suplante. Ni películas que me hagan olvidar, ni juegos que me hagan aguantar.
Me falta algo. Te extraño hijo, te extraño enana. Me faltan ambos. Se que no es mucho tiempo, pero no aguanto al jueves para verlos de nuevo, y nunca más ¿eh? Nunca más.
Y esto es una pobre excusa de post, pero por algún lado tenía que sacarlo.
Ah, y me compré un batimóvil de HotWheels, pero les juro que no me hizo sentir mejor ni un poquito.
Los amo: Papá.